Canción del mes de AGOSTO 2018: "AMOR DE TANTAS VECES"

lunes, 16 de octubre de 2017

Hernaldo Zúñiga transpira amor


La poesía y la música hicieron el amor en el Teatro Ricardo Castro, un auditorio que ocupó al 90 por ciento los asientos fue testigo de cómo la poesía se puede volver música y la canción se transforma en poema.

Pero para que estas dos artes puedan unirse de tal manera es necesario un cómplice, un "Cupido", Hernaldo Zúñiga fue el autor intelectual de esa noche de amor, el público un interlocutor que permitió que una vez más octubre dejara testimonio de esta fusión.

El Festival Internacional Revueltas fue anfitrión del cantautor nicaragüense, quien no solo cantó y declamó, sino que transpiró toda esa energía que hace temblar al corazón más resistente a las pruebas del amor.

DE LAS CANCIONES
'¿A dónde?' fue el tema que Hernaldo eligió para esta noche romántica, al terminarla saludó al respetable y de inmediato dijo se iba a ir a la yugular, y cantó una melodía sobre la infidelidad, 'Ruido'.

Luego el nicaragüense presumió una amistad entrañable, la que tenía con Jaime Sabines, de quien dijo le gustaba escuchar en voz del poeta sus poemas a cambio de algunas canciones.

El poema 'La luna', del chiapaneco, fue leído por Hernaldo para seguir con 'Cómo te va mi amor', una canción familiar para el público duranguense, la cual fue coreada por la totalidad del auditorio.

'Te llevaré', 'Tu sombra' y 'Aún te quiero' fueron los temas que siguieron entre recuerdos de Zúñiga, quien después citó al poeta español Miguel Hernández y dio lectura al poema 'Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos', y fue de esta manera que llegó 'Siempre', ese sencillo que hiciera famosa Manuel Mijares en los años 80.

'Se van' continuó con el repertorio y vinieron 'La luna se muda de piel', 'Al otro lado del mulndo', 'Septiembre' y 'Para escribir tu nombre'.

CIERRE
Para la parte final del concierto Hernaldo dejó algunos de sus éxitos, pero antes quiso cantar 'Que nos dejen en paz' haciendo una reflexión de los problemas actuales de México y parte del continente americano en especial.

En un popurrí Zúñiga encerró miles de suspiros: 'Tengo unos celos que matan', 'Cancionero' e 'Insoportablemente bella' se conjuntaron en un ambiente en el que se sentía el amor taladrar cada espacio del Ricardo Castro.

'Mentira' y 'Creciendo' prepararon el ocaso de la noche, emocionado por la respuesta Hernaldo agradeció a Durango.

Luego y ya para ponerle "banderillas al corazón" el nicaragüense regresó a la poesía, ahora con un paisano suyo, Ernesto Cardenal, de quien también goza de su amistad, y aprovechó para, de memoria, decir un epigrama, el cual sirvió de introducción para 'Procuro olvidarte', canción que vio resurgir la carrera de Zúñiga.

'Mira arriba, arriba' despertó al público y lo puso de pie para agradecer con una fuerte ovación el esfuerzo del cantautor, quien supo corresponder con 'No tengo más patria que tu corazón'.

La noche ya estaba encima y poco a poco la sala se fue vaciando, ahí entre los muros los suspiros siguen taladrando.

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